1X05 Never Kill A Boy On The First Date

 

Escrito por Rob Des Hotel & Dean Batali

Dirigido por David Semel

WB 31/03/1997


Quizás el primer intento en la serie de Buffy de llevar una vida "normal". O lo que una adolescente entiende como tal.  Impresionada por un chico de apariencia interesante y  algo mayor que encuentra en la biblioteca del instituto, se propone salir a bailar con él. El joven se llama Owen, y por supuesto no sabe nada de cazadoras ni de vampiros. Entretanto Giles descubre que hay una profecía operando para esa noche, en la que se dice que llegará el Ungido. Buffy debe impedirlo, perdiéndose su cita con Owen.

Buffy desoye sus deberes y sale con su cita al Bronze, mientras Giles se marcha a ver si averigua algo en la funeraria,  donde es atacado por vampiros. Willow y Xander corren a buscar a Buffy, que acude al rescate trayendose a su nuevo amigo.

Un capítulo un tanto aburrido y predecible, pero con un extraño final: Buffy se da cuenta de cómo va a ser su vida, con amargura, y abandona la idea de salir con Owen porque a él le produce morbo la adrenalina de ese tipo de acción, de un modo insano. No es que no la quiera por ser rara y vivir en peligro... es que eso es lo único que parece atraerle de ella.

Giles consuela a Buffy diciéndole que también él fue elegido como vigilante desde niño. Y percisamente  un niño ha llegado mientras todo ocurría, a Sunnydale: ése es el Ungido.

¡Qué capitulo más denso y lleno de información interesante! parece que no va a aportar nada más allá de la historieta de Buffy con su cita, pero es realmente curioso. Para empezar, todo el tiempo que sale el Maestro, leyendo la profecía del Ungido, que parece que también Giles tiene (habla de estar leyendo los libros de los Aurelius nada menos) y que se escribió en el s.XII.
También sale el anillo Aurelius (aquí nadie habla de Orden, sino de hermandad y en algún momento el Master se dirige así a sus esbirros incluyéndolos en el nombre con un gesto) que el primer vampiro que mata Buffy en el episodio llevaba en el dedo.

Cordelia es una malazorra pero algo de impresionar, y si algo hay que decir bueno de ella es que su seguridad en sí misma y su autoestima son impresionantes... tiene más que todos los demás personajes juntos.
Flipante el caderazo que le mete a Buffy tirándole la bandeja de comida, para robarle el sitio junto al guaperas de insti Owen por el que se ve que todas las chicas suspiran, o cómo se le pega cual pulpo mientras baila con él en el Bonze. (El chico es alto y misterioso y es capaz de estar 40 minutos seguidos triste según indica Willow, casi parecía la descripción de Angel LOL)
Angel por cierto aparece un momento, escasos 10 segundos, justo para que Cordelia le eche también el ojo (el sentido acaparador de Cordelia también merece tenerse en cuenta) y dice alguna chorrada como las de siempre en plan Cassandra a la que nadie entiende.

El capítulo además en cuanto a forma me gusta bastante porque está lleno de esos momentos de “esto no es lo que parece”, contraste y equívoco que son muy graciosos y marca de la casa de BTVS desde el inicio, y que nunca dejaremos de disfrutar en la serie. El más notorio de todos, que nos tiene despistados el episodio completo, la identidad real del Ungido, que resulta ser el niño del autobús y no el vampiro malvado y enorme. Y uno que me ha gustado especialmente, cuando Giles avisa de que la noche terrible que aparece el ungido es ya, ahora mismo esa noche y que no se ha equivocado, y acto seguido lo vemos con Buffy en el cementerio aburriéndose como ostras los dos, y dice “a lo mejor sí que he calculado mal”. Para lolarse, y para matarlo. Aunque quizás sería mejor matar a Buffy con su chaqueta de tigre de peluche... casi se me caen los ojos al suelo de la impresión.

Porque los modelitos de la niña, horrendos normalmente y mas en la primera, en este capítulo son ya de asesinato total. Alguien la quería muy mal en la sección de atrezzo y vestuario, o no me la explico. Vestidos sesenteros de los que llevaba mi madre (en los sesenta pase pero en los 90...) con estampados dignos del “lalalá”, botas de caña alta feas hasta decir vale y muslos al aire pero cubiertos con medias de yaya de den 8000 en color carne. ¡OMG! Pobre criaturilla... si va mejor Willow, que se pone cualquier cosa que sirva para aislarla del frío.
Momento fashion aparte, me gusta mucho el final, con esa Buffy que da esa tremenda muestra de madurez dentro de su desilusión, apartando a un lado a Owen. Que vale, nosotros vemos que era idiota y en el fondo más vacío que una campana hueca, pero a ella le gustaba mucho y lo veía genial, de hecho está coladita por él. Pero tiene claras varias cosas, aunque no lo aparente de primeras, y lo aparta sin dudarlo, por el propio bien de él y porque supongo que entiende que no es una persona sana en absoluto, sino un gilipollas peligroso para todos. Impresionante Giles, como la comprende y la apoya a su manera contándole lo de su futuro como vigilante.

Y aparte quiero comentar que en todo el episodio parece como si entre Buffy y Giles hubiera algo más, y las apariciones de ellos dos, o de Giles junto a la niña, parecen desde luego discusiones o problemas de amantes, especialmente delante de Owen. Estoy segura que a la vista de este muchacho, o de mucha otra gente ajena a la dinámica Slayer/watcher, parece que están liados, y dejando a un lado a los shippers Buffy/Giles, me hace pensar de nuevo que cuando en la séptima Holden Webster le dice a Buffy que se rumoreaba que ella salía con un tipo viejo... se refiriese a Giles. Al fin y al cabo, Angel sólo anduvo por ahí un par de temporadas y el vigilante siempre. Mención aparte a que en la sexta ¡Spike dice que pensaba algo sospechoso de Buffy y de Giles!

HOLDEN Well, you were never around. A lot of kids thought you were dating some really old guy...

Un capítulo entretenido, muy denso, lleno de cosas que saber de los personajes. Mención a las varias preciosas canciones que hacen de banda sonora de este capítulo.