Warning:
es un fic muy angst.


No Future


Un tiempo indeterminado después del fin de las series.



A Angel no le importa estar solo. Casi siempre lo ha estado, en realidad, la soledad es una vieja amiga. Es lo que queda cuando no tienes nada, cuando ya no tienes a nadie. Cuando casi has olvidado cómo hablar. Angel lo acepta como parte de su castigo, no poder tener nunca a nadie para él. No tienen importancia las mujeres rubias como Darla con las que se acuesta, de tanto en tanto. Los chicos delgados, rubios, como Spike que se folla sin apenas dirigirles la palabra, en cualquier sucio callejón.
Se da cuenta de que lleva acostándose con ellos desde hace siglos, con Darla, Drusilla, Spike, con ellos o con sus fantasmas. Nunca ha dejado de hacerlo. Excepto aquella vez, con Buffy. Aquella vez cuando todo era nuevo.
No quiere pensar en Buffy que es polvo hace tanto tiempo. No quiere pensar en Spike.
Escudriña la oscuridad, desde la vieja torre donde se halla parapetado, en el ventanal ojival, mirando la lóbrega ciudad a sus pies, la niebla que llega casi hasta donde se encuentra. Londres de nuevo, tan igual y tan distinta, una Londres con olor a algas podridas, sumergida casi por completo bajo el mar. Más oscura que nunca. Debajo de la torre, las ruinas de la abadía de Carfax. Angel enciende un cigarrillo. La llama del mechero zippo le arranca un brillo de falsa vida en la mirada.
Siempre supo que Spike no la dejaría sola, ni siquiera en la muerte. Que se iría con ella. Angel muchas veces le reprocha eso en su interior, que no se quedara con él, que la prefiriera a ella.
No, eso no es justo. Angel sabe cuidarse solo, ha estado solo tanto tiempo, nunca mereció tanto como llegó a tener. Y de todos modos qué podía hacer Spike sino seguirla, pobre poeta enamorado.
Mira de nuevo hacia abajo, llena los pulmones del aire frío y salado que no necesita, con el aroma acre de la niebla. Vampiros, por supuesto, honrando por alguna estúpida razón la mítica guarida de Drácula en Londres. Últimamente ha matado a muchos ahí abajo, solo. Bueno, trabaja completamente solo desde hace mucho tiempo. Angel menea la cabeza, despectivamente. ¿Qué coño se creen que es, la tumba de Frank Sinatra? Drácula sólo era un jugador engreído que se moría por tirarse a Spike. Bueno, y a Darla también. A Darla casi seguro que se la tiró.
Sonido de barcos en el puerto, Angel gira la cabeza hacia el este, silencioso, pegado al muro como una sombra. Escondido en la torre abandonada Angel se siente esa noche más oscuro que nunca. Porque ya no hay sino oscuridad dentro y fuera de él, desde hace tanto tiempo.
Tiene un recuerdo súbito, destellante, de los cabellos de Buffy, dorados como el sol, ese sol que sólo ha visto una vez desde que se convirtió en vampiro. Luego recuerda de nuevo a Spike, cómo fue, cómo llegó a ser, como cambió, en qué se convirtió. Su chico llegó a ser para él más brillante que el sol, después de todo. ¿Cómo era esa estúpida palabra?
Efulgente.
Angel echa una última mirada a la abadía, ahí abajo, donde ahora se encienden las luces ambarinas de las velas. Escucha los susurros de voces, cánticos, invocaciones. El ritual, sea el que sea, está comenzando. Los vampiros deben ser un maldito montón esta vez.
Sabe que nunca volverá a verlo. A él le espera el infierno y Spike....Angel cierra los ojos un segundo. Al menos ellos dos estarán juntos para siempre.
¿Cómo era esa frase punk que Spike hizo suya enseguida? No hay futuro. Angel aprieta los labios, silencioso. Da una última calada al cigarrillo, lo deja caer, una diminuta brasa entre la niebla. Luego comprueba que todas las armas están en su sitio y comienza a bajar sigilosamente de la torre.


FIN