La última Navidad (Spiles, TP)




La ultima navidad


Por la última navidad on line del foro William the Bloody. Dedicado a toda la gente de WTB, Feliz Navidad a todos.

 

 

Spike se gira desde el sofá donde está sentado hacia la mesa de escritorio de Giles, y hace un gesto de impaciencia con las manos. El vigilante sigue ensimismado en el ordenador, uno de sobremesa, algo descacharrado, con pantalla de cristal antigua. Spike se remueve inquieto un par de veces más y luego se levanta.
—¿Pero qué demonios miras tanto rato? –pregunta acercándose a la mesa— ¡Hay que preparar los adornos del árbol!
Giles aparta la mirada un momento de la pantalla, luego sigue mirando.
—Es un foro de... una serie. Una serie de vampiros. Escribe gente. Pero lo van a cerrar, es su última Navidad.
Spike se queda mirando el sitio que aparece en el ordenador, negro, rojo, con coloridas imágenes y un hortera arbolito de Navidad lanzando destellos y glitters desde la portada. Giles sigue con la mirada fija en la pantalla. Spike inclina para asomarse por encima de su hombro, casi avasallándolo.
—A ver... ¡joder, vaya nombrecitos que tienen más raros.! O sea... Dulcecita87, Punfy2004, Ishtari, moñodepiel, Papicta, bodymanía, Angeldeamor, viremviri, Micos04, Depena, chifana, delpimpante, Wilhminina... ¿Frotarolls? Joder.
—Si, muy raros... Spike—susurra Giles.
El vampiro resopla despectivamente, haciendo a un lado el asunto de su propio apodo con un gesto de la mano. Giles encoge los hombros.
—Son... nicks, La gente no se llama así de verdad.
—Ya me imagino ¿Y por qué no?
—Pues por costumbre, por frikismo... y posiblemente también por las cosas que... escriben.
Spike parpadea sin comprender. Giles carraspea, mueve el ratón y va pasando por diversas secciones hasta llegar a las llamadas de fanfiction. Pasa unas cuantas historias, deteniéndose en las de mayores de 18. Spike abre mucho los ojos.
—JO-DER—murmura, casi metiendo la cara en la pantalla, luego se gira hacia el vigilante—¿Pero tú entras a leer esas guarrerías?
—No, no, yo solo pasaba por... sólo entro por... ehh... los artículos culturales. De... episodios, demonios y esas cosas.
Spike lo mira, desconfiado. Giles pincha de nuevo con el ratón, revisando los diversos subforos. Spike se incorpora y se cruza de brazos.
—¿Y tú también estás ahí con un nick de esos?
—¡No! O sea, no.,... yo soy un lurker inmundo.
—¿Eing?
—Que entro a leer y nunca comento nada.
Spike menea la cabeza. Giles sigue navegando, se detiene (quizás por disimular) en unos cuantos post inofensivos, acerca de disfraces en la serie, localizaciones y viviendas, y uno sobre la temperatura de los vampiros.
—Pues a mi porque no me conocen—sentencia Spike— Si no habrían escrito un montón de cosas guarras de mi cuerpo siniestro y musculoso— mira a Giles de reojo y saca un poco la lengua, provocativamente— A lo mejor habrían escrito cosas de nosotros dos.
Giles se quita las gafas, se las pone algo sofocado.
—Pues casi mejor no imaginarlo—susurra.
—O de Angel—dice Spike.
—Eso sí que no quiero ni pensarlo—gruñe Giles. Spike se da cuenta de su error porque la temperatura de la sala baja de repente cinco grados pese al calor de la chimenea.
—Bien, ¿y qué más escriben?—pregunta, quizás por salir del apuro. Giles mira de nuevo hacia el ordenador.
—Bueno... a veces cosas que no son tan guarras. Pero tienen menos lectores, la verdad. Y bueno, está la sección de Arts.
Giles recorre un par de páginas pinchando aquí y allá. En la vieja pantalla aparecen iconos, imágenes, banners y demás composiciones artísticas, llenas de colorido y tipografía decorativa. Y llenas también de musculosos vampiros desnudos, en diversas poses eróticas, sexuales y directamente pornográficas. Spike se queda mirando, los ojos como platos.
—J-O-D-E-R— murmura
—Eso... ya lo has dicho antes—dice Giles, mientras se limpia las gafas que se le han empañado— Bueno, son muy artísticos.
—Ya, claro. Pero mucho, mucho. O sea, enormes.
—Sí— traga saliva Giles, y pincha de nuevo con el ratón, volviendo a la portada del foro. Los gifs navideños destellan sus glitters festivamente. Giles suspira de nuevo y se levanta. Spike lo sigue y se sientan los dos en el sofá, al lado del árbol de Navidad, frente a las cajas de cálidas luces y adornos. Giles sirve un par de bebidas mientras Spike comienza a desatar nerviosamente los lazos de las bolas de colores para colocarlas en el árbol. Beben un trago de whisky, Giles golosea unos chocolates, Spike enciende un sospechoso cigarrillo.
—No sé, mate—dice Spike, dando una calada— Esa gente del foro. ¿Crees que si lo cierran van a dejar de escribir esas... cosas indecentes?
Giles se queda un rato pensativo. El foro llevaba ya muchos años en la red, y es cierto que el fandom de esas series apenas es residual en los tiempos actuales. Tampoco los foros sobreviven, pues las redes sociales se han hecho con la cuota de la red en masa. Y bueno, la gente crece, envejece (se remueve, molesto) o mejor sí, madura, y tiene otros intereses... un poco como él mismo.
Se quita las gafas, apunta con ellas a Spike.
—Imposible que lo dejen, son demasiado pervertidos.
—El mundo está condenado—dice Spike. Giles asiente disimulando la sonrisa. Se levantan los dos para colocar los adornos en el árbol de Navidad.


FIN