Viejas costumbres

En el capítulo Get it done


BUFFY:You were a better fighter then.
SPIKE:I did this for you. The soul, the changes - it's what you wanted.
BUFFY :What I want is the Spike that's dangerous. The Spike that tried to kill me when we met.

Spike camina deprisa por las calles oscuras, hacia el instituto abandonado. Bastante molesto porque ese jodido demonio le haya hecho morder el polvo. Bastante dolorido también del golpe que le ha hecho atravesar el techo.
Quizás está más molesto aún con Buffy, que le ha gritado delante de todos.
Patea una lata, gruñendo, sin detener el paso. Desde que recuperó el alma tiene varios sentimientos que no reconoce, y no sabe muy bien cómo manejar. Le duelen más las cosas. Antes también le dolían pero ahora...los desprecios, o que ella le haya dicho esas cosas.
También está muy preocupado por ella, por dónde estará, en qué mundo, dimensión, peligro. Sola enfrentándose a Dios sabe qué.
Spike cruza las puertas abiertas del instituto, apenas iluminado por algunas luces de emergencia. Recorre los pasillos a buen paso, respirando hondo, se dirige directamente a las escaleras de servicio. No se permite dudar y empieza a bajarlas mientras sus ojos se van acostumbrando a la poca luz. Por qué consigue que su cabeza esté tan confusa cada vez que piensa en ella. No quiere pensar en que pueda pasarle algo y no estar ahí para ayudarla.
Spike entra en el sótano abandonado, oscuro, lleno de ruiditos extraños por los rincones. Cañerías y ratas, cajas de papel mohoso. Localiza enseguida el abrigo, sigue ahí, en la caja donde se lo trajo ella cuando él estaba intentando esconderse de sus demonios. La que...Buffy guardaba en su casa. Ella guardó su abrigo y a Spike se le hace un nudo en la garganta mientras lo saca de la caja, sacudiéndolo. Lo guardó porque pensaba que volvería. Después de lo que él...estuvo a punto de hacerle Buffy esperaba que él volviera.
-Todos tus hombres se marchan, rubia-susurra, para sí-Pero yo nunca he seguido las malditas normas.
No sabe si Buffy imagina lo que significa para él ponerse de nuevo ese abrigo, el trofeo de matanza que le ha acompañado tantos años. Algo que le recuerda a cada movimiento lo que ha sido...lo que quizás es aún. Lo que le cuesta contenerse, el hambre atroz, el ansia. Lo que no sabe si quiere volver a ser.
También le confunde, mucho. Porque él ha intentado tanto cambiar...ahora sabe que llevaba intentándolo desde que supo que la quería. Quería...ser un buen hombre para que ella lo quisiera. Para que ella pudiera quererlo.
Estúpido, patético William.
Ahora Buffy le ha dicho que lo necesita como era antes. Sería de risa si no le doliera tanto. Años diciéndole que era una cosa asquerosa, él intentando cambiar...joder si lo  ha hecho ¿y ahora quiere el Spike que intentaba matarla?¡Por favor! ¿Quién entiende a las mujeres, a esa maldita mujer?
Nadie consigue enredarlo más por dentro que Buffy Summers.
Spike aprieta la prenda entre los dedos. Es...difícil sacar el monstruo ahora. Quizás también le da miedo. No cree que tenga miedo al dolor, a la muerte, a perderse para siempre, es sólo...Spike tiene miedo de volver a hacer daño como antes. Miedo de volver a probar sangre, muerte, poder. A recordar cuánto le gustaba. Miedo a fallar de nuevo, a fallarle a ella.
Toma aliento, muy hondo, lo deja salir despacio. Spike ha tenido miedo muchas veces, pero sabe cómo esconder eso. Siempre lo ha ocultado mordiendo, golpeando, desgarrando, siendo más sanguinario que nadie.
Volverá a hacerlo.
Mira de nuevo la prenda de cuero entre sus manos, en la oscuridad húmeda del sótano. Quizá el secreto sea encontrar el equilibrio entre él y su demonio. ¿Angel lo ha conseguido? No está muy seguro de eso. Es consciente que la oscuridad de Angel siempre ha sido más profunda que la suya. Maldito...cabezón marica, siempre tiene que ser más en todo.
Ojalá pudiera preguntarle cómo se hace.
Spike no quiere ponerse ese maldito abrigo, pero lo hace. Mientras echa a andar a buen paso por los pasillos en busca de ese demonio que le ha pateado el culo, y espera que no le haya roto alguna costilla al golpearle contra el techo, aunque le duelen y no está muy seguro.
Está bien. ¿Sigue teniendo un jodido demonio dentro? Pues va a dejarlo salir, y al infierno con todo lo demás.
Regresa por donde ha venido, el familiar peso del abrigo de cuero oscilando a su paso de largas zancadas. Tiene que cazar a ese demonio, y va a hacerlo cueste lo que cueste. No le será difícil rastrearlo porque huele como una manada de toros en celo. Lo encontrará, lo arrastrará a un callejón, lo enfrentará, y le partirá el jodido cuello para que sepa con quién está tratando. Para que lo sepan todos. Aprieta los labios con un gesto de oscura determinación en el rostro.
También lo hará...por Buffy, claro. Porque ella lo necesita peligroso y violento y lanzándose a la lucha sin detenerse ante nada. Necesita el Spike que era antes.
Pues bien, lo va a tener. Y si se vuelve loco y mata gente y no consigue pararse, Buffy lo detendrá.
El le dijo que era suyo. Lo hizo, y lo mantiene ahora. Por eso realmente no le importa nada.
Ella lo detendrá aunque sea con una maldita estaca.


 

FIN