La cita

Durante el inicio del capítulo First date


Buffy entra en su habitación, pensativa. Algo preocupada por ese asunto de su…cita con Wood. Tampoco esperaba encontrarse de frente en el pasillo con Spike, que la mirase con esa carita hambrienta. Intentando…fingir que no le duele que ella vaya a salir con otro tío. Bueno, tampoco es que vaya a salir, seguro que ese director Wood tan perfecto es malo y para los postres se ha traído un hacha o algo parecido. Suele pasar. Sobre todo a ella.
Dios mío, Spike estaba tan guapo. Ya no recuerda…estar con otro hombre que no sea él.
Buffy abre la cómoda, nerviosa, cierra los ojos contando hasta diez, luego intenta encontrar algún jersey que ponerse en el maremagnum de ropa de todo el mundo en el que pidió que por favor fuera su cajón.
—Tampoco pasa nada por…intentarlo—dice, en voz alta—Está…bueno.
—¿Hablas de Spike?—pregunta Anya, entrando en la habitación, Buffy se sobresalta.
—No—musita, en un hilo de voz.
—Ah. De acuerdo—la ex —demonio se sienta en el borde de la cama, sonríe—Es que Spike y tío bueno son sinónimos.
—Ya. Sí. Supongo—murmura Buffy, molesta. Permanecen en silencio unos minutos, mientras Buffy consigue rescatar del fondo del cajón dos jerséis, uno resulta estar arrugado por completo, el otro es demasiado grueso. Los deja a un lado, mira en otro cajón.
—Así que…te has decidido al fin a salir con ese Wood.
—No es…sólo es una cena.
—Porque si no te vas a tirar a Spike ya te podías quitar de en medio, bonita.
—Oh—gime Buffy, la mira horrorizada—¿Qu…qué?
—Y dejar el campo libre a las demás, que ya está bien de tonterías.
—Oh…yo…
—Ya sabes.—Anya se inclina hacia ella, confidencia—Sexo. Eso de las abejitas y los pajaritos, pero en la versión hot.
—Oh.
—No eres la única mujer en esta casa, ¿sabes? Estamos más. Además, vamos a morir todos así que…eso que nos llevamos ¿no?
—Bueno yo…Spike…—Buffy traga saliva, se pone un top por encima, horrible, seguro que de Willow, lo hace a un lado—¿Es que alguna de las chicas  ha…dicho algo?
Anya la mira con cara de por favor, no seas idiota, Buffy se sonroja violentamente.
—Oh.
Buffy se gira hacia la puerta, entra Willow, la bruja sonríe al ver su espantoso jersey lila, rosa y morado.
—Bueno, ¿has encontrado ya algo que ponerte? Este es muy bonito.
—No me…queda bien—gime Buffy.
—Estábamos alegrándonos de que Buffy tenga una cita—informa Anya muy sonriente—Y también hablábamos de lo bueno que está…
—¿Pasa algo con Spike? –pregunta Willow, Buffy la mira, con la boca abierta.
—Oh no, por favor, tú no—gime.
—¿Yo no qué?
—Nada—dice Buffy apresuradamente, coge un cuarto jersey, ése parece estar mejor, se lo pone. Al ponérselo se le estropea el peinado, suspira y coge un cepillo de la cómoda, empieza a peinarse nerviosamente.
—¿Estáis todas…obsesionadas con lo bueno que está Spike?—pregunta, molesta, Willow se remueve un poco, la mira con los ojos muy grandes
—Bueno, Spike es…muy guapo y…—murmura, luego niega con la cabeza—Pero yo nunca lo he mirado de ese…modo. Salvo…esa vez, y…esa otra, y…aquélla. ¡Pero la culpa fue suya!
—Oh dios mío—gime Buffy.
—Es muy guapo. Con esos ojos rasgados—interviene Anya—Y luego además tiene ese..esa…por Dios qué…barbaridad.
La ex demonio alza los ojos al cielo, como recordando, para horror de Buffy Willow se sofoca y se remueve, nerviosa, Buffy se lleva las manos a las sienes.
—¿Queréis dejar de hablar de…Spike por favor?
—Xander tiene una cita, no me voy a quedar aquí amargada esperándole—se excusa Anya.
—Spike…Spike…intenta Buffy.
—¿Es verdad lo del chip?—Buffy parpadea, se vuelve hacia la puerta, por la que asoma la cabeza de Andrew. El joven duda un momento y luego entra a pasitos tímidos en el cuarto.—Podría… ¿atacar a alguna de las chicas? ¿A mí?
—Qué más quisieras—murmura Anya, por lo bajo, Andrew se sonroja
—No…te preocupes Andrew—suspira Buffy, se pasa el cepillo por el pelo—Spike está muy bien.
—Ya lo creo—suspira el chico, apoyando su cajita de batido contra el pecho —Es como una mezcla entre el  Capitán Marvel y The Crow cuando termina su venganza y…
—Oh por favor—gime Buffy.
—Bueno y volviendo a lo importante—insiste Anya—¿Qué ha dicho Spike de…tu cita?
—No le…importa—musita Buffy
—¡Bien! Eso es que ya ha superado esa tontería de…bueno, lo vuestro—dice Anya, Willow la mira, de reojo.
—A lo mejor sí le importa, Buffy.
—Estará fingiendo. Triste y melancólico como Elric de Melniboné mirando las evanescentes torres de…
—Calla, mocoso—gruñe Anya, empujando a Andrew, el chico se calla, cohibido— Habrá que…ocuparse de Spike mientras no estás.
Buffy abre la boca para decir algo pero no lo logra. Casi no se sorprende cuando entran el cuarto dos de las chicas potenciales. Una de ellas lleva un block de notas en la mano, que baja cuando ve a Buffy arreglándose. Son la nueva Amanda y esa otra delgadita que le recuerda a Willow, Vi.
—¿Es verdad que vas a salir con el director del instituto?—pregunta Amanda—¡Es muy viejo!
—Está…muy bien. Y no es tan viejo—gime Buffy.
—Bueno, tus anteriores novios han sido mucho mas viejos, claro—ayuda Willow—Spike…
—Spike no parece tan viejo—dice Amanda, negando con la cabeza, Vi la mira, se remueve tímidamente.
—Yo no entiendo mucho de esto pero es…muy guapo. Y parece…tan dulce—suspira, Buffy la fulmina con la mirada.
—No es…es un…vampiro y es…es…
—A mi también me parece mono. –interviene Amanda, un poco insegura—Es como el chico ese con el que me peleaba y…bueno, a mi me gusta…ya sabes. Pelear con el cuando entrenamos y…desde luego es muy mono.—la mira, pone cara de asco—¿Te vas a poner ése de verdad?
Buffy gruñe por lo bajo, fastidiada, se quita el jersey, se pone otro cualquiera. El pelo se le estropea de nuevo. Toma aliento, coge el cepillo, termina de peinarse, amargada, pensando que ella es la que tenía una cita con un elemento maligno pero indudablemente atractivo y…Spike es el que tenía que estar celoso, y ahora se entera de que toda la casa va detrás del vampiro ¿se han vuelto todos locos? No es verdad que esté tan…Dios mío sí que lo está y tan guapo con esa carita asustada de que ella…se marcha a cenar con otro.
¿Y que demonios hace toda esa gente en su cuarto? ¿Volverla loca deliberadamente? Buffy no se lo puede creer cuando entra Giles.
—¿Aun no te has marchado?—pregunta—Oh…hola, una reunión.
—Mas bien es un club de fans histéricas—gruñe Buffy
—¿Vas a dejar a Spike sin…vigilancia? Yo podría…
—Oh no—gime Buffy—Tú no.
—¿Por qué?
—Eres demasiado viejo para él—dice Anya—Y eres un hombre—se vuelve hacia Buffy mientras el confuso vigilante se quita las gafas y las limpia nerviosamente—Spike no tiene ese…problema de Angel ¿no? No me…refiero a los hombres. Me refiero a eso de perder el alma. Cuando…ya sabes. Spike dice que no se parece en nada a Angel, así que…no creo que lo tenga ¿Lo tiene?
—No…creo que no—gime Buffy.
—¡Estupendo! No quiero tener remordimientos, llegado el caso.
—Bien—dice Giles, muy serio—Si de verdad te parece seguro dejar a Spike solo mientras te vas de…eh…cena…
—Empiezo a pensar que no lo es—murmura Buffy, por lo bajo, Andrew avanza un paso, la mira, deseoso de ayudar.
—Yo también podría vigilarlo. –interviene.
—Claro, en la ducha—gruñe Willow—Podías decirnos si se pone la toalla en los hombros o a la cintura, qué interesante.
—Se la pone a la cintura.— dice Andrew asintiendo con la cabeza—Y claro, como no pude verse en el espejo no…
—Bueno, está bien, Andrew—Buffy toma aliento, lo deja ir—No queremos…
—¡Y no lleva calzoncillos!—cuchichea Andrew, Buffy lo mira, pálida, el chico traga saliva, luego baja la cabeza y sorbe de la pajita de su batido, ruidosamente. Giles se quita las gafas, se las pone.
—Chicas por favor…estáis hablando intrascendentemente de este asunto de…Spike cuando deberíamos al menos…
—Está muy bueno—insiste Anya.
—Atractivo—susurra Vi.
—Guapísimo—suspira Amanda.
—Bien…sí, es cierto—dice Giles— Eso es innegable.
Buffy intenta cerrar la boca, totalmente alucinada, apenas lo ha conseguido cuando entra Spike.
—Oh—parpadea, al ver la reunión—¿Ocurre algo?
—No—gruñe Buffy—Están aquí todos para decirme si me queda bien el jersey que me acabo de poner.
—Estás…radiante—susurra, baja la cabeza y Buffy siente que le tiemblan las rodillas.
—Gracias—le dice.
—Te has… se te ha caído un pendiente, antes—murmura Spike, se lo tiende, Buffy duda un momento y luego coge la pieza dorada de su mano, tan cálida, tan fuerte, tan añorada, se lo pone murmurando de nuevo un gracias bajito.
—Los pendientes son peligrosos—bromea Spike—Se te enganchan y luego se te caen los lóbulos de las orejas y…—vuelve la cara hacia el vigilante, que lo está mirando fijamente, encoge los hombros—¿Qué?
Giles aprieta los labios, no dice nada. Buffy se alisa el jersey, coge la cazadora, se encamina a la puerta.
—Bueno, no quiero llegar tarde—dice.
En la puerta se vuelve un momento. Justo para ver cómo una solícita Anya se levanta y se cuelga del brazo de Spike. Spike, manos en los bolsillos, mira a Buffy y baja la cabeza, cohibido. Anya le sonríe de oreja a oreja. Buffy se encuentra deseando que la cena prometida por el director Word sea de fast food…lo más fast posible. Quizás podría convencerlo de ir al…no, al Doublemeat Palace no DE NINGUNA MANERA, pero por ejemplo ¿al Mcdonalds? Algo en lo que no se tarden más de…quince minutos. Mira de reojo a Anya, que sigue sonriendo. Mejor que sean cinco.
—No…tardaré— dice. Luego sale a toda prisa de la habitación, totalmente amargada, nerviosa, impaciente y con ganas de matar a Anya, a Willow, a todas las potenciales,  y por si acaso, también a Andrew. Mientras baja las escaleras rápidamente descubre además que ha perdido por completo el apetito.

 

 

FIN