Grave


En el capítulo Villains. Spike en la cueva el demonio.

Qué ha hecho, qué no ha hecho, qué le queda por hacer, morir de una maldita vez, marcharse, dejarla, olvidarla, no puede hacer nada de eso, él sólo quiere estar con ella.
Volver a una fría tumba, recordar que está muerto, dejar de quererla, es todo lo mismo, no es lo bastante bueno, nunca lo ha sido, ni para Dru ni para Angelus ni para Buffy, no puede serlo le falta algo una pieza algo que no conseguía saber qué es, algo para ella.
No sabe cuántos días lleva buscando, no recuerda la última vez que ha dormido, que ha comido. No quiere cerrar los ojos porque la recuerda llorando asustada y le duele tanto. Cómo puede dolerle tanto.
La cueva es oscura, húmeda, huele a criaturas marinas y a demonios y Spike no sabe si va  salir de ella nunca.

Cuántas veces ha intentado...algo. Salir, vivir, levantarse, seguir adelante. Ser un monstruo, ser un hombre, ser un hombre para ella. Él no le echa en cara que no le haya ayudado, como habría podido. No después de Angel. Pero le habría...gustado que lo intentara.
Spike la quiere tanto que le duele, y a veces se pregunta si a ella también le dolerá así y siente deseos de sentarla en sus rodillas y abrazarla y susurrarle que no se preocupe, que todo esta bien. Que todo saldrá bien.
Pero ella nunca le ha dejado acercarse tanto.

Escucha al demonio acercarse, enorme, negro, de ojos brillantes. Siente un apretón en los testículos, encaja los dientes. Miedo, claro que tiene miedo. Al dolor, a lo que puedan pedirle, a fracasar. A que el demonio pueda leer dentro de él que está enamorado como un maldito perro y por eso ha llegado hasta ahí. A que se ría de él por ello.
Ataca él primero, con las palabras, como siempre hace. Desafiante y altivo, seguro de si mismo mientras tiene tanto miedo.
Tiene miedo de no volver a verla más, de que esa cueva oscura y salobre sea su tumba.

Sabe que ella nunca le perdonará. Que ha sido demasiado. Pero él solo puede pensar en volver a su lado. Y no puede volver si no lo consigue. No podría mirarla. Quizás aun con todo no pueda pero tiene que intentarlo.
Fuera de esa cueva no le queda nada, sólo ella. Dentro, su cuerpo y su corazón inútil, tantas veces roto. El deseo, quizás ridículo, de ser un hombre para ella. Spike no quiere ser una cosa, que ella le diga que es una cosa. Y cree que no puede ser una persona sin la pieza que le falta.
Sabe que ella quería a Angel, y que a él no puede quererlo.

No puede fallar, no puede fallarle, ya le falló una vez, en la torre, ya le hizo daño otra, esa tan terrible que no quiere recordar ahora porque se le hace un nudo en la garganta. Si alguna vez ha deseado a muerte ha sido esa, en ese baño blanco. Le duele tanto, tanto, nunca creyó que nada volvería a dolerle tanto por dentro.
Spike recuerda y se ahoga, no puede respirar. Lo disimula torciendo la boca en una sonrisa burlona, mientras escucha al demonio.
Tiene que volver, como sea. Todos tus hombres se marchan. Él no va a hacerlo, se lo prometió en un susurro, en la cama, en la cripta, mientras ella lo miraba con esos ojos verdes, grandes y tristes. El no va a dejarla nunca. No tiene lugar en el mundo mas que a su lado, de la manera que sea. Aunque duela tanto.

Pero ahora está en una cueva oscura y negra como una tumba y sólo puede pensar en intentarlo, en intentarlo las veces que haga falta, como sea, en intentarlo, en seguir luchando. Tiene que conseguirlo porque si muere ahí ella nunca lo sabrá y creerá que la ha dejado.
Camina nervioso por la cueva escuchando a medias las preguntas del demonio mientras lucha por sacarse a Buffy de la piel mientras duren las pruebas. No quiere susurrar su nombre en el tormento y el dolor, no quiere que sepan por qué ha ido en realidad.
Porque sigue siendo un poeta enamorado.

Encaja los dientes con decisión mientras avanza, saliendo un poco de las sombras. Hace frío en la oscura cueva, siente el frío del suelo de piedra en los pies desnudos. Su oponente ya ha llegado, un demonio grande, con forma humana. Que seguro que tiene algún truco escondido en la hipotética manga. Bien. también Spike los tiene. Puede echar a un lado la tristeza y recordar la rabia, la que siente cuando ella le dice que es una cosa, Puede echar a un lado la tristeza y recordar la rabia, la que siente cuando ella le dice que es una cosa, que no puede quererla, que lo que siente por ella no es real. La que sintió bullendo en la sangre cuando le pegó delante de Riley como si fuera un perro. Recurrirá a rabias antiguas, si es necesario. Incluso a Angelus. Sí, tiene sus propios trucos.
Y quizás el mas importante es que no puede salir de ahí sin su alma.
Todo saldrá bien, susurra, en voz muy baja.
En el ultimo momento piensa en Angel de nuevo.  Luego se lanza hacia su enemigo.

 

 

FIN